Más de una vez ha citado mi padre eso de "cucharada y paso atrás". Ya se sabe que es por eso de comer todos de la misma cazuela situada en el centro, tener que hundir la cuchara y dar posteriormente un paso atrás para dejar hueco al compañero.
Yo ayer di un paso atrás. Fueron escasos quince minutos para darme cuenta de que el flato no era flato, sino que era la pierna la que me obligó a parar. Hoy lo estoy confirmando: me duele.
