Más de una vez ha citado mi padre eso de "cucharada y paso atrás". Ya se sabe que es por eso de comer todos de la misma cazuela situada en el centro, tener que hundir la cuchara y dar posteriormente un paso atrás para dejar hueco al compañero.
Yo ayer di un paso atrás. Fueron escasos quince minutos para darme cuenta de que el flato no era flato, sino que era la pierna la que me obligó a parar. Hoy lo estoy confirmando: me duele.

Animo Isma!!!
ResponderEliminarTe acabo de "encontrar" y ya me tienes como seguidor incondicional. Mucho ánimo con tu reto y con tu blog.... no dejes ninguno de los 2.
Buenísima la anécdota de tu madre, "no hagas caso al dolor.... ni a mi". Buenísimo.
Un gran abrazo.
¡Qué alegría tenerte por aquí Javi!. Tú siempre animándome. Aún recuerdo a aquel Katakrak que me dijo que los de Radio Libertad habían leído mi texto, han pasado tantos años...
ResponderEliminarMe alegro de que te guste lo que escribo. Muchísimas gracias.
Otro abrazo para ti!!!! ;-)